Misión

El niño es una esperanza y una promesa para la humanidad

Cuando allá por el 2006, los futuros fundadores de FAMM nos reunimos por primera vez en el living de una casa, la motivación que cada uno traía consigo era la de trabajar por la primera infancia.

Con la certeza de que destinaríamos nuestras energías a mejorar la situación de los niños, convinimos que sería a través de la pedagogia Montessori como haríamos nuestro aporte.

¿Por qué? Porque cada uno de nosotros conocía  Montessori (ya por la Catequesis del Buen Pastor, ya porque nuestros hijos habian sido alumnos Montessori, ya por haberlo leído y estudiado) y porque conocíamos sus "bondades". Porque sabíamos que este método entiende la naturaleza del niño pequeño y la respeta a ultranza; porque enseña a los adultos cómo es esencialmente ese niño y muestra, de una manera concreta y replicable en cualquier ambito, cómo conocerlo e interactuar con él de una manera natural y respetuosa.

Fue en 2007 cuando definimos nuestra misión:

Contribuir a la educación de los niños en Argentina y Sudamérica para que alcancen su completo desarrollo como personas, a través de la difusión de los principios y la promoción de las prácticas pedagógicas elaboradas por la Dra. María Montessori; tanto en ámbitos de educación pública como privada, tanto formal como no formal.

En FAMM apoyamos el desarrollo integral de la persona en todas sus dimensiones: física, psíquica, social y espiritual, ya que, sólo un desarrollo integral, le permitirá llevar una vida plena y trascendente.

La Fundación Argentina María Montessori (FAMM) ofrece en Argentina los programas de formación docente creados por la Association Montessori Internationale (AMI), fundada por María Montessori en 1929. La AMI es una ONG con representación en UNESCO desde 1985.